• Alejandra Manterola

Fibra Óptica Austral: Proyecto incrementará en 8 veces la conectividad actual del país

En Bahía Róbalo, en la región de Puerto Williams, comenzó en enero pasado la instalación del cableado de fibra óptica submarina, proyecto que aspira a consolidar una carretera digital de conectividad 5G para la zona sur del país.



La iniciativa Fibra Óptica Austral (FOA) es parte del Plan Especial de Desarrollo de Zonas Extremas, impulsado por el Gobierno de la ex presidenta Michelle Bachelet, y contempla una inversión estatal que supera los $52 mil millones (US$78,5 millones). Consta de una fase marina y otra terrestre, que en conjunto transformarán a la zona en el punto más austral del mundo con infraestructura tecnológica de este nivel.


La primera etapa considera la instalación de 2.880 kilómetros de cableado bajo el mar entre las regiones de Los Lagos y la de Magallanes y la Antártica Chilena; y ya está siendo implementada por la empresa nacional Comunicación y Telefonía Rural CTR y la china Huawei Marine Networks, con el apoyo del buque francés René Descartes; el que a fines del mes de marzo abrió sus puertas a una delegación integrada por académicos e investigadores de universidades nacionales, representantes técnicos y de comercio local.


“Este proyecto es único en este formato, con esa cantidad de kilómetros y que enfrenta el tipo de condiciones que hay en nuestro país hacia el sur”, comentó Osvaldo Campos, jefe de Servicios y Operaciones de la Dirección de Servicios de Tecnologías de la Información y Comunicaciones (DSTI), quien participó de la visita, en la ciudad de Puerto Montt.


El ingeniero destacó además que “la fibra va a tener una capacidad de transmitir 16 terabit por segundo (1Tera equivale a 1.024 gigas). Hoy el tráfico completo de Chile es de 2 terabit; donde la mitad es para uso domiciliario y el resto es para otras instituciones como empresas, Gobierno, etc. Es decir, sólo desde Puerto Montt al sur, permite tener ocho veces más la capacidad que actualmente utiliza todo el país”.


Con estas características, el FOA “es un proyecto que considera unos 10 a 15 años de crecimiento (…) es un salto enorme; especialmente para la investigación, porque con esta nueva carretera las posibilidades de hacer análisis de grandes volúmenes de datos, o compartir grandes volúmenes de información entre un centro de investigación y otro, a través de esta fibra, tendrán un salto importantísimo respecto de la cantidad y calidad con que se va a poder procesar la información”, añadió.


La segunda etapa contempla la implementación de tendidos terrestres al interior de las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes; llevando conectividad a cerca de 436 mil viviendas de la zona y a las diversas empresas locales. Para Osvaldo, participar de la visita “fue una experiencia única. En Chile no hay instalaciones anteriores en estas condiciones. Además, te das cuenta que no solamente es un tema académico o técnico, sino que también va a ayudar a desarrollar otros ámbitos y va a mejorar la comunicación de las personas que viven en el sur de nuestro país”.



Impulso a la investigación


En Chile ya existen fibras submarinas que llegan al país por Arica y Valparaíso, y que son utilizadas principalmente por empresas privadas, con rangos de operación de 40 gigabites por segundo. En tanto, la conectividad entre Osorno y Puerto Williams se abastecía gracias a un convenio con Argentina, que entrega una capacidad de 50 gigas, los que se reparten entre uso domiciliario, para investigación, y empresas.


“Estratégicamente era una desventaja tener ese tipo de comunicación a través de un país vecino y no tener fibra nacional; pero considerando la geografía de Chile en la zona y las condiciones climáticas, era muy complicado implementar algo como esto. Se tuvo que hacer un gran proyecto, se trabajó mucho en el Gobierno anterior y finalmente se pudo abrir una gran licitación para hacerlo posible”, comenta Osvaldo Campos.


En los últimos años se han instalado en la zona importantes plataformas de investigación científica y tecnológica, entre las que se cuentan las organizaciones integrantes del Instituto Antártico Chileno, que desarrollan programas de investigación, de conservación de recursos marinos y de operaciones turísticas, entre otros; y el nuevo Centro Subantártico Cabo de Hornos, ubicado en Puerto Williams y que se proyecta sea inaugurado a fines de este 2019.


De este modo, el FOA “abre una ventana súper importante a la investigación austral. Hoy hay hartos estudios que se hacen en la zona y que no tienen una buena comunicación de esa gran cantidad de datos que están tomando, o que permita enviarlos a centros de procesamiento de la información”, añade.


A juicio del especialista, durante la visita al barco, se evidenció “un fuerte interés de distintos organismos para vincularse, sobre todo por conectar al Centro de Modelamiento Matemático, la supercomputadora y con nuestra red en la Universidad de Chile. También está la alianza con Reuna, que está interesada que se concedan permisos para utilizar esta fibra, conectar otras universidades y hacer sinergias, para poder utilizar, entre todos, los recursos que van a permitir esta nueva conectividad, que a esa velocidad no existía hoy en día”.


Fotos:

Gentileza Osvaldo Campos, jefe de Servicios y Operaciones de Redes Dirección de Servicios de Tecnologías de la Información y Comunicaciones (DSTI) Universidad de Chile.

  • Instagram - Grey Circle

© 2018 por MANTEROLA COMUNICACIONES. Creado con Wix.com