• Alejandra Manterola

El arte de la lanigrafía convoca a personas de todo el país en proyecto colectivo

Establecer un espacio creativo para el bordado, como abrigo o refugio, ante la pandemia COVID-19, fue el objetivo de crear el espacio "Lanigrafia en Pandemia".


Graciela (B. Ustaritz)

Mitad de marzo y el encierro cambió los planes de la mayoría de las personas. El modo de trabajar, de estudiar, y de socializar. Los resguardos sanitarios y el confinamiento hicieron que bordadoras que estaban agrupadas en distintos talleres, se vieran imposibilitadas de proyectar su trabajo creativo. Fue así como en Valdivia, Hilda Gallegos-Bertuline, gestora cultural y socia fundadora de la Agrupación Bordadoras de Miramar,  convocó en el mes de abril a bordadoras/es de todo el país para participar en el proyecto colectivo "Lanigrafía en pandemia".

El espacio de bordado reúne a 45 personas, en un grupo de whatsapp, donde se comunican y acompañan, desarrollan y exhiben sus arpilleras bordadas en lanigrafia, mediante una motivación en común. De norte a sur, quienes lo integran, provienen desde Puerto Huasco y Diego de Almagro, Región de Atacama; Quilpué, El Quisco e Isla Negra, Región de Valparaíso; Santiago, Región Metropolitana; San Vicente de Tagua Tagua, Región Libertador B. O'Higgins; Valdivia, Niebla, Los Lagos y San José de la Mariquina, Región de Los Ríos;  Mashue-Osorno, Región de Los Lagos. Participan 41 bordadoras y 2 bordadores. A la fecha cuentan con una muestra de bordados terminados y otros en proceso que fue objetivo del primer semestre.

“Cuando el ambiente se nubló de incertezas. De desconexiones. Entonces surgió la pregunta:¿Por qué no bordar juntas/os? Y así nace el espacio de bordado que promueve y favorece hacer comunidad en el oficio. En línea, como demanda la contingencia. Vinculando la conexión a pesar de la distancia geográfica. La  continuidad de la labor. La unión ante la dispersión. El intercambio de conocimientos. La creación en tiempo de pandemia. Con tales objetivos se amplió el espacio de bordado más allá de la frontera de la Región de Los Ríos.  Se genero y desarrollo un proyecto individual, para cada participante, con una consigna común, en el marco de una iniciativa grupal. Y nació la agrupación con su maravillosa humanidad y creatividad”, comenta Hilda.

Quien añade "El bordado que el grupo elabora, con su expresión de cultura popular, es un arte cuyo lenguaje simbólico consiente la expresión de quien crea, y,  la apreciación o contemplación de quien observa. Este arte de escribir con aguja y pintar con lana puede ser visto también como un medio para el arteterapia".  


El grupo, además de la participación de bordadora/es independientes, cuenta con representatividad de artesanas de algunos grupos constituidos, como son: Bordadoras de Miramar (Niebla - Región de Los Ríos); Bordadoras de Ustaritz (Los Lagos - Región de Los Rios);  Bordadoras de Pancul (Los Lagos - Región de Los Ríos); Bordadoras de Isla Negra (Quilpué,  El Quisco, Isla Negra - Región de Valparaíso).

“Con la consigna <La vida cotidiana interpelada por la pandemia, desde una mirada positiva> como unidad temática y conectora del proceso creativo, comenzó el trabajo de bordados. Cada cual, desde sus propios saberes y experiencias. Y desde su propio territorio. En sintonía con la línea de trabajo que coliga los principios relacionados a la puesta en valor de las identidades. Cultura y territorio locales. Es decir, el foco puesto en el patrimonio cultural inmaterial y en la naturaleza. Desde esa línea se proyecta y se crea. Lo que involucra historia, memoria, territorio, sentimientos, arte y vocación.  Con ese marco la imaginación contempla el desafío sanitario que alteró la vida cotidiana de toda/os. Y registra el momento histórico que vivenciamos. Es un grupo de profunda humanidad con personas creadoras maravillosas", agregó la coordinadora del colectivo.

Participantes

Teresa Muñoz, integrante de las Bordadoras de Isla Negra comenta que ingresó a este grupo en el mes de abril. “Yo estaba con mucho temor e inseguridad por lo que estamos viviendo y además con tristeza por no ver a mis hijas y nietos. Este grupo me ha ayudado a superar mis temores, y volví a retomar mi bordado que hago con mucho cariño y alegría, y siento que en cada puntada va a quedar un poco de lo que yo sentía.  Con esto he ganado a un grupo de amigas que son maravilosas, es un grupo armónico y una muy linda experiencia, y agradezco que me hayan invitado a la distancia. Espero que algun día nos reunamos, porque no nos conocemos la mayoría”.

Por su parte, Sylvia Yáñez, presidenta de la Agrupación Bordadoras de Miramar, de la localidad de Niebla y que también participa en esta instancia junto a otras integrantes. “Nosotras somos una agrupación que llevamos más de 25 años bordando y para mí ha sido una experiencia fabulosa, ya que hemos intercambiado nuestras vivencias con otras bordadoras. Actualmente la pandemia nos ha cambiado la vida a todas y todos y a traves del bordado hemos logrado hacer más amena esta cuarentena, ya que cada relato es una terapia distinta, donde me deleito con mi tela y lanas de colores”.

Galería



Próximos trabajos

Para este segundo semestre la agrupación proyecta un mural colectivo que plasmará con su colorido todo el territorio chileno. Las piezas creadas por cada bordador/a en forma individual incorporarán trazos simbólicos de las 16 regiones del país. En ese sentido, se representará la vida cotidiana con la riqueza de sus costumbres, tradiciones y naturaleza, como una imágen típica, cuyo imaginario simbólico sea una voz de identidad de la zona, pero siempre desde la creación libre.



*CP

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