Almendras: Producción a la vanguardia

Durante una gira comercial a España, agricultores chilenos siguen buscando innovación y tecnología para mejorar la producción de almendras chilenas.



La fruticultura se mantiene en constante mutación, tanto para adaptarse a los cambios medioambientales, como para mejorar la calidad de los productos y el rendimiento de estos.


Hoy, Chile tiene oportunidades para crecer en la producción de almendras, los grandes mercados productores de frutos secos como Estados Unidos y Australia, destinan más del 50% de la superficie al cultivo del almendro. En el caso de nuestro país, el almendro representa solo el 14,3% de la superficie cultivada con especies para frutos secos a nivel nacional, tiene solo 9.387 hectáreas plantadas según ODEPA.


Esta diferencia en los terrenos destinados a la producción se debe principalmente a una diferencia en las técnicas de cultivo y cosecha del almendro en Chile. Mientras en los grandes mercados estos procesos están 100% mecanizados, lo que los hace más eficientes en la cantidad de hectáreas plantadas y tiempo de cosecha, en nuestro país la cosecha mecanizada es una práctica que no está incorporada a todos los huertos, sólo en un 60%, de acuerdo con las cifras que se dieron a conocer en la primera convención anual de productores de almendras (CAPA).


Rootpac para almendros


El almendro presenta un gran potencial por desarrollar en Chile, potencial que no se ha expresado 100% aun. Si bien el almendro es la especie cultivada líder en las principales zonas productoras de frutos secos del mundo, en Chile solo ocupa un lugar secundario con una superficie que ha sufrido un pequeño aumento durante los últimos años. La principal debilidad de la industria local es la baja productividad por hectárea, en tanto que la principal fortaleza, los bajos costos productivos. La disponibilidad de portainjertos con características apropiadas, como lo es la serie Rootpac, una obtención de Agromillora, ha permitido la intensificación del cultivo del almendro.


Rootpac20, un portainjerto enanizante altamente productivo, ideal para los cultivos en seto, con amplia compatibilidad y bajo vigor es el que mejor se adapta a los cultivos de almendros. Además, presenta gran resistencia tanto a nematodos, como a hongos del suelo.


Con la idea de que los productores chilenos conocieran en terreno, y desde la experiencia de otros agricultores, es que Agromillora organizó una gira comercial por Portugal y España, orientada a ver los avances del almendro en seto.


Una particularidad de esta gira fue hacerla coincidir con el evento DemoAlmendro, una demostración en el campo sobre el almendro, el evento europeo más importante del sector, que reunió durante dos días, en Navalvillar de Pela, Extremadura, España, a los protagonistas de este mercado en Europa, tanto a nivel viverístico como también de asesores, proceso, comercialización, riego, fertilización, protección de cultivos, banca, y sobre todo, productores e inversionistas que han visto que este modelo productivo (SES), al igual que en el Olivar, será la base de la Almendricultura en Europa.


Puesta en práctica en Chile


Ante la inquietud de muchos agricultores de apostar por este frutal, la introducción de variedades europeas con excelentes resultados puede cambiar el mapa productivo y llevar también el almendro al sur de nuestro país. Otro factor decisivo es el desarrollo del Soluciones Eficientes y Sostenibles (SES, su sigla en inglés), que permite mecanizar todas las fases del huerto. Los ensayos llevados adelante por Agromillora en Bulnes y Angol son un argumento sólido para creerlo posible.


Para mostrar de forma tangible el potencial del almendro, durante esta gira los organizadores se preocuparon de incluir diferentes destinos, como las localidades de Évora y Beja en Portugal; Mérida, Córdoba y Sevilla en España, donde existen plantaciones con varias cosechas a la fecha, para que los productores chilenos pudieran ver los diferentes manejos, tanto a media como a gran escala, del fruto. La particularidad de cada zona es que la variabilidad está dada solamente por los factores climáticos y de dotación hídrica de cada localidad. De esta forma, los chilenos vieron en terreno las oportunidades productivas para nuestro país.


A la fecha, ya son casi 100 hectáreas de Almendro en seto plantadas en Chile, gran parte de ellas fuera de la zona tradicional de producción (Región Metropolitana, VI región, V región y IV región). La posibilidad de mirar en terreno proyectos de magnitudes muy superiores a lo actual en el país, llenó de optimismo a los asistentes.


El enorme grado de escalamiento que tiene un modelo como este, tremendamente precoz y basado en la mecanización de principio a fin del ciclo, siendo además un commodity de alta demanda, es el principal atractivo. Aunque sus beneficios van mucho más allá del volumen productivo, sino que también optimiza recursos cada vez más escasos como lo son mano de obra, agua, fertilizantes y combustibles. Es así cómo podríamos estar frente a una revolución tanto, o más potente, que la que ocurrió con el Olivar en seto para la producción de aceite de oliva hace un par de años, donde hoy cerca del 80% de las plantaciones del país están bajo este sistema.


En el hemisferio sur, Australia, Chile y Argentina tienen las condiciones para producir almendras para el mundo, y también para el consumo propio. El primero ya comenzó, y con enorme fuerza, pasando a estar entre los 3 primeros productores mundiales. Chile y Argentina deben seguir sus pasos, con el ingrediente extra de hacerlo bajo un sistema sostenible y de bajo impacto, como lo es el SES.